La ley italiana permite comprar bienes inmuebles a extranjeros de las siguientes maneras:
Es necesario -para saber qué documentos se necesitan en concreto para adquirir derechos en Italia- saber a cuál de estas categorías se puede referir un extranjero.
Recibir ayudas fiscales, como la 'primera casa'
La ley italiana quiere facilitar y apoyar la comprar de la propia vivienda principal disminuyendo de varias maneras los impuestos para el que compra. En particular, quien compra paga en el momento de la adquisición un 3% (impuesto de registro) si compra a un sujeto particular, o bien un 4% (IVA) si compra a una empresa o sociedad (salvo algunas hipótesis especiales), más las tasas hipotecarias y catastrales en medida fija (actualmente iguales en total a 336,00 euros)
También se admite al extranjero para que disfrute de las ayudas de “primera casa” si posee los requisitos que son los mismos que se requieren a los italianos.
Los extranjeros que residen regularmente y que están inscritos en las listas de empleo o desarrollan actividades de trabajo por cuenta ajena o por cuenta propia tienen derecho a acceder, en condiciones de igualdad con los ciudadanos italianos, a viviendas de tipo residencial públicas y al crédito bonificado en materia de edilicia, recuperación, compra y alquiler de la primera vivienda. Otra ayuda fiscal relacionada con la compra de la “primera casa” atañe a la deducción (en cierta medida) del impuesto sobre la renta de los intereses pagados en hipotecas estipuladas para la compra de la primera casa.
Por fin, la renta producida por la “primera casa” no está sujeta al impuesto sobre la renta.
Documentos que son necesarios para el extranjero
Han de considerarse regularmente residentes las personas inmigrantes extracomunitarias que posean un permesso di soggiorno (permiso de residencia) por:
Es más ventajosa que el permesso di soggiorno (permiso de residencia) porque: