Torino Turistica


Enogastronomía

En Turín, además de un placer, comer es un deber. Descubrir una de las mayores tradiciones enogastronómicas de Italia es una experiencia que no se puede perder, aunque sólo se detenga unas horas bajo la Mole.
Barolo, tartufi, carnes, cordero (agnolotti), dolcetto, bagna caoda y soci merecen algunas horas de su atención.

La oferta se ha ampliado en los últimos años: por un lado por los flujos migratorios que se han producido en la ciudad, y por otro lado, a causa del renacido deseo de las generaciones más jóvenes de dedicarse a las “culturas materiales”, a la búsqueda de sabores, han supuesto la aparición de nuevos e interesantes locales.
Así que la escena gastronómica está sustancialmente dividida en tres grupos: los grandes restaurantes de la ciudad, el top, la cima de la gastronomía piamontesa; después las trattorías, las antiguas y las sucesoras, que unen la pasión por las antiguas recetas con un toque de modernidad; y finalmente los numerosos locales étnicos que suponen un alternativa interesante a quien quiera explorar nuevos territorios gastronómicos. Lo mejor, naturalmente.