Casi inmutable en el tiempo, el Jardín Botánico se destaca por la geometría de sus parterres que convergen sobre sus tres estanques, en las orillas del río Po y la dominante colina turinense.
El Jardín Botánico se creó en 1729 como consecuencia del decreto de Vittorio Amadeo
II en el que la materia botánica, ya presente en Turín desde 1560, se elevaba a enseñamiento
reglado con la cátedra de Botánica en la Universidad.
Desde sus inicios en el Jardín Botánico se cultivaron plantas medicinales, la utilización
de las cuales estaba dedicada a las presentaciones de los vegetales para el curso de Materia Médica.
Posteriormente, el jardín albergó otras plantas silvestres recogidas en el Piamonte, además de especies
cultivadas obtenidas por intercambios con instituciones análogas de toda Europa. De las primeras 1200
entidades botánicas cultivadas en el Jardín, entorno a la segunda mitad del siglo XVIII, se pasó a la
final del siglo pasado a casi 12.000.
Después de 1870 se construyó el actual edificio que, después
de varias ampliaciones, alberga laboratorios y aulas.
En 1894 se creó el Arboreto y el Jardín alcanzó una extensión de 30.000 m²
Los invernaderos estaban muy desarrollados ya desde sus inicios, permitiendo la climatización de especies exóticas y la cultivación de plantas de todas las proveniencias. Todavía hoy existen cuatro invernaderos, de los cuales uno está totalmente dedicado a cactus de Sudamérica y África, y otro (del Consejo Nacional de la Investigación) con micorrizas (simbiosis entre hongos y raíces).
Desde el siglo XVI, Turín es una de las principales sedes de la Botánica Italiana;
la documentación científica de sus prestigiosas colecciones es de interés excepcional:
son conservados los herbarios preparados por Carlo Allioni (1728-1804), Ludovico Bellardi
(1741-1826) y Giovanni Battista Balbis (1765-1831). Los originales 40.000 ejemplares alcanzan
hoy casi 700.000, actualmente conservados en el Herbario Turinés (el segundo de Italia después
del de Florencia).
La historia de las plantas estudiadas en el Jardín se encuentra no sólo
en las obras publicadas de estos botánicos turinenses, sino también en los 65 volúmenes de la
Iconografía Taurinensis (en total contienen 7640 tablas en acuarela de 4 pintores que trabajaron
desde 1752 hasta 1868).
A partir de la segunda mitad del siglo IX se desarrolló en Turín
la investigación experimental en el campo de la Biología de las plantas
dando nacimiento a una tradición de microscopios estrechamente ligada a
las escuelas biológicas alemanas. El Jardín Botánico se convirtió en el
Departamento de Biología Vegetal.
De la rama principal se desarrollaron instituciones separadas que trabajan en estrecha colaboración
(Centro de Estudio de la Micología del Terreno del Consejo Nacional de Investigación, creado en 1951
y Centro de Microscopía Electónica de la Universidad de Turín, creado en 1961). Más recientemente,
algunos laboratorios de la Sección Botánica Especial y de Fisiología Bioquímica del Departamento
de Morfología y Fisiología Veterinaria han creado aquí su sede. Actualmente las investigaciones
experimentales contemplan campos que abarcan desde la producción in vitro de plantas agrarias y
forestales, a los cultivos celulares, de la biología celular de los hongos y micorrizas a la fisiología
de las plantas oficinales (entre las que se encuentras las mentas piemontesas).
Paralelamente, se han
desarrollado investigaciones de micología sistemática, ecológica y médica; de sistemática, ecología y
fitogeografía de las plantas del Piemonte y del Valle de Aosta; de ecología de los líquenes y
de palinología.